El origen
No hubo un plan. Hubo una pregunta.
¿Qué hacemos? ¿Cómo lo hacemos?
Y sin más, fue saliendo.
Ferrol, 2013. Un grupo de jóvenes recién terminadas sus carreras. Algunos habían pasado por mis clases. Otros venían de experiencias compartidas. Antonio, Pablo, Jesús, Jorge, Luis. Gente con ganas de dedicar algo de su tiempo a algo que valiera la pena.
Así nació Actives.
Primera etapa: educar para no quedarse atrás
El arranque fue educativo. Formación. Acompañamiento. Cercanía con personas que necesitaban apoyo para avanzar.
Desde el inicio hubo una ambición clara: pensar en grande. Sin politización. Sin ideologías de partido. Con una base firme en las virtudes permanentes del Evangelio, lejos de los valores cambiantes del momento.
El objetivo era sencillo pero profundo: ayudar a las personas a no quedarse atrás.
El giro: cuando la realidad transforma
Las asociaciones que trabajan con honestidad aprenden. Y lo que se aprende transforma el rumbo.
La experiencia directa en proyectos sociales, en barrios vulnerables, junto a entidades dedicadas a los más desfavorecidos, cambió la perspectiva. Lo que comenzó siendo educativo empezó a señalar hacia algo más urgente: la exclusión social. Las personas que quedan fuera. Las que desaparecen del sistema.
Segunda etapa: enfoque social
En 2023 llegó el punto de inflexión. Nuevos estatutos. Nuevo equipo. Nueva dirección.
Actives redefinió su misión. Personas en riesgo real de exclusión. Jóvenes sin oportunidades. Adultos mayores de 40 años desplazados del sistema. Personas que, poco a poco, quedan solas frente a todo.
Una forma distinta de actuar
Actives no nace para hablar sobre las personas. Nace para estar con ellas. Con cercanía. Con presencia. Con compromiso real.
«Nacimos sin plan. Con propósito.»